ABRACE (Asociación Brasileña de Grandes Consumidores Industriales de Energía y de Consumidores Libres), fundada el 22 de agosto de 1984, es una sociedad sin fines lucrativos que congrega grandes grupos industriales, de energointensivos a consumidores libres, que responden por 20% de toda energía consumida en Brasil, o sea, 45% del consumo de energía eléctrica, y 40% de la energía térmica de la industria brasileña.

Miembro del Consejo Mundial de Energía (WEC), de la International Federation of Industrial Energy Consumers (IFIEC) y de la Asociación Latino-Americana de los Grandes Consumidores Industriales de Energía (INTERAME), ABRACE, reconocida por ser la principal interlocutora organizada del sector, busca estructurar sus acciones enfocada en el desarrollo energético sustentable en el país, siempre en sinergia constante con sus asociadas, para las cuales es considerada como un insumo de primera grandeza y factor preponderante para la competitividad de sus productos y, consecuentemente, de la economía brasileña como un todo.

ABRACE cree que la defensa de la oferta de energía a precios competitivos es una cuestión no apenas del sector energético, pero nacional. Al final, sus asociadas, además de pertenecer a diferentes áreas de la industria productiva, como aluminio, cloro/soda, cemento, siderurgia, petroquímica, papel y celulosa, vidrios, fertilizantes, hierro-aleaciones, mineraje, textil y gases, son responsables por el empleo de millones de brasileños, tienen inserción maciza en el cotidiano de los ciudadanos y contribuyen de forma decisiva para el buen andamiento de la economía brasileña. Preciar por la competitividad de dichos grupos, por lo tanto, es imperativo.

Esa es la vocación de ABRACE.

La asociación que, desde su surgimiento, viene recibiendo amplio reconocimiento por su fuerte actuación, y se involucra en acciones que tiene por objetivo:

  • El perfeccionamiento y la modernización del sector;
  • La efectuación de proyectos de integración económico-comercial y de libre comercio;
  • El perfeccionamiento del conjunto jurídico y reglamentar del sistema;
  • el incremento de las inversiones;
  • la ampliación de la escala y mejora de la competitividad;
  • la creación de empleos y el consecuente bienestar de la población.